lunes, 10 de septiembre de 2012

Rayograma o fotograma


La palabra rayograma (o fotograma) se utiliza para denominar imágenes fotográficas obtenidas a partir de la colocación de objetos sobre superficies fotosensibles que son después expuestas a la luz directa, en lugar de usar una cámara fotográfica.
En un fotograma las tonalidades varían entre blanco, gris y negro según la transparencia del objeto. También depende el resultado de la dirección y el color que tiene la luz, además del movimiento que pudieran tener los objetos.

Ejemplo de un rayograma:



Los papeles sobre los cuales pueden reproducirse fotografías previamente tomadas, además de fotogramas, pueden variar de grado según el cuál se necesite. Un grado óptimo para un buen contraste sería un papel de grado 3, por ejemplo; aunque el papel, que se encuentra en tres o más gradaciones de contraste depende del negativo y de la fotografía que se quiere tomar. 
Además de los papeles de grado específico, existe también un papel llamado multigrado, que cambia su contraste dependiendo del tipo de filtro que se esté utilizando durante el proceso de positivado (el positivado es el proceso por el que una película negativa se convierte en una imagen positiva).


Man Ray, por ejemplo, es un fotógrafo conocido por hacer gran parte de sus imágenes a partir de esta técnica. La diferencia es que él llamaba rayogramas (rayographs) a las imágenes obtenidas a partir del uso de la ampliadora como fuente de luz. Cuando la luz de la ampliadora está encendida proyecta sombras que se reproducen en el papel y que dan así lugar a una imagen. 
Ejemplos de rayogramas de Man Ray:











martes, 21 de agosto de 2012

Exposición de una fotografía


En una fotografía, la exposición es la cantidad de luz que recibe el material fotosensible, en el caso de una cámara análoga, o el sensor de la imagen, en el caso de una cámara digital. 
La exposición, en ambos casos, depende de dos factores (o podría decirse que está compuesta por dos elementos). Estos dos elementos son el diafragma y el obturador. 
El diafragma, que es una especie de, precisamente, diafragma, que como el ejemplar que todos tenemos en la boca del estómago, determina qué pasa por ahí en cantidad. En el caso del diafragma de la cámara, lo que éste regula es la cantidad de la luz que entra por el lente para plasmarse en la fotografía tomada. El efecto producido por un diafragma más o menos cerrado es que en la imagen resultante saldrá una profundidad de campo mayor si el diafragma está más cerrado, y una profundidad de campo menor si el diafragma está más abierto.

¿Qué es la profundidad de campo? La profundidad de campo en una fotografía es la zona de ésta en la que la imagen capturada se ve nítida.
De nuevo: Diafragma abierto, profundidad de campo pequeña

Diafragma cerrado, profundidad de campo grande


Por otro lado, complementando al diafragma, está el obturador, que determina la cantidad de tiempo que el material fotosensible o el sensor de la cámara está expuesto a la luz.
El resultado que se puede obtener en una imagen según qué tanto tiempo está abierto el obturador es que entre mayor cantidad de tiempo se permita que entre la luz, más expuesta quedará la foto. Una foto sobreexpuesta es aquella a la que le sobra luz, de tal forma que no se reconoce bien la imagen con tanta claridad; al contrario, a una foto subexpuesta le falta luz, por lo que la imagen no se reconoce bien por la falta de contraste obscura.
Para que quede más clara la sobre-  y sub- exposición anexo las siguientes imágenes: 
Un ejemplo de una fotografía sobreexpuesta:

Un ejemplo de una fotografía subexpuesta:
Y finalmente una fotografía con exposición normal, para dejar claras mentes confundidas: